El pasado 28 de enero de 2026, Andrea Ariño-Bizarro (Universidad de Zaragoza) presentó dos comunicaciones en el LIV Simposio de la Sociedad Española de Lingüística (SEL), celebradas en el marco de las sesiones dedicadas a lingüística, inteligencia artificial y análisis del discurso.
La primera comunicación, titulada ¿Neutralidad artificial? La reproducción de sesgos discriminatorios en sistemas de procesamiento del lenguaje, expuso los resultados de un análisis lingüístico de sistemas de inteligencia artificial —incluidos traductores automáticos y modelos de lenguaje de gran escala— desde una perspectiva semántica y pragmática. El estudio mostró que, aunque estos sistemas gestionan adecuadamente las dependencias sintácticas, presentan importantes limitaciones en la interpretación inferencial, la resolución de ambigüedades y la asignación de roles semánticos, lo que favorece la aparición y amplificación de sesgos implícitos en estructuras aparentemente neutras.
La investigación analizó cómo estos sesgos emergen en ámbitos como la resolución del género gramatical, la estructura sintáctica, el significado inferencial, la ausencia de información multimodal y la infrarrepresentación de la diversidad lingüística y humana en los datos de entrenamiento, poniendo de relieve que la supuesta neutralidad de la inteligencia artificial es, en realidad, una ilusión sostenida por su buen rendimiento formal.
La segunda comunicación, titulada Huellas discursivas de la inteligencia artificial: un protocolo metalingüístico para la alfabetización crítica del alumnado, presentó el protocolo PRISMA-IAG, diseñado para entrenar al estudiantado universitario en el reconocimiento de textos generados por inteligencia artificial. A partir de una intervención pedagógica con alumnado de Educación Primaria y Marketing, los resultados mostraron un aumento significativo en la identificación correcta de autoría artificial y en la confianza de los juicios, así como una valoración muy positiva de las herramientas desarrolladas —la guía LINGUAVER-IA, la infografía checklist y el paquete didáctico— como recursos transferibles a otros contextos académicos y profesionales.
En conjunto, ambas comunicaciones pusieron de relieve el papel central del análisis lingüístico —en particular de la semántica, la pragmática y el discurso— tanto para detectar los sesgos que atraviesan los sistemas de inteligencia artificial como para desarrollar estrategias educativas que fomenten una alfabetización digital y crítica frente a la escritura artificial.


